Vive una sesión de Iniciación con total confianza

Una sesión de iniciación es la que implica mayor responsabilidad para el dominante, aquella que puede marcar sin duda el futuro de una sumisa, por ello, es totalmente necesario que ese primer contacto con el mundo BDSM sea satisfactorio y se recuerde de forma muy especial y sobre todo placentera.

Durante una sesión de iniciación y después de la realización del test inicial, el objetivo del dominante siempre debe ser hacer vivir a la parte sumisa nuevas experiencias. Las prácticas realizadas en este tipo de sesiones siempre son consensuadas y se van probando de forma muy distinta a una sesión intensa.

El objetivo principal es que la sumisa viva las distintas prácticas y ella misma determine para las siguientes sesiones cuales son sus preferidas. ¿Cuales son las practicas habituales en una iniciación?, lo normal es un poco de humillación (física y mental), spanking, cera, ataduras, pinzas… todo realizado de forma que yo pueda ir captando en todo momento las reacciones y sensaciones de la sumisa. Lo importante es que vivas cada una de ellas y que poco a poco en la siguientes sesiones puedas ir decantándote por practicas mas concretas.

Sea como sea, esta primera sesión de iniciación quizás nunca se asemeje a la que tu mente cree, estar con alguien a quien no conoces, en un lugar especial, experimentando cosas que nunca has probado, puede provocar en ti sensaciones que no hubieras imaginado, pero no temas… siempre buenas.

Ahora solo te queda coger el teléfono y pedirme cita, tan fácil como eso.

Dhanko

Descubre tu alma sumisa

Descubrirte…

principal16Alma entregada y esencia sumisa, no lo reconoces porque te da miedo darte cuenta. Temes reconocer que tus deseos se apartan del convencionalismo, por eso no quieres abrir los ojos, no quieres probar, no quieres buscar, conocer y entregarte. Quieres dejar encerrados, en el lugar más recóndito de tu mente, esos pensamientos obscenos, enfermos, raros y anormales que te hacen excitar como nada nunca ha hecho. Pero tu obscenidad, rareza, anormalidad y enfermedad no es más que el resultado de tu propia mente, de tus propios límites, de ti mismo y de tu propio enjuiciamiento.

Admite que tus deseos forman parte de ti, que tus pensamientos son fruto de tus deseos y que no hay nada peor que no aceptarse porque nunca serás capaz de reconocerte, lo cual te hará permanecer en el engaño, en un mundo al cual no perteneces, por el cual no caminas, en el que la falsedad y la mentira, hacia tu propia persona, harán que no puedas saborear la felicidad.

Piensa por un momento en que tú dejas los prejuicios a un lado y que sales de tu cuerpo y entras en esa realidad que no quieres aceptar, y la ves como normal y como parte de tu esencia, caminas por un sendero sin límites propios y saboreas la libertad y vives en constante éxtasis mental, te sientes libre de cadenas, te gusta lo que sientes, te gusta lo que eres y lo asimilas como parte de ti, lo admites y lo sientes normal, sin juicios ni prejuicios, sin miedo y sin ser sentenciado a morir en vida.

Entonces… después de reconocerte y saber que no hay nada peor que no ser consciente de que lo normal o lo no normal sólo es problema de uno mismo, vuelves a entrar en tu cuerpo y te sonríes, te aceptas, te sientes libre, deseas seguir descubriéndote, viviendo y realizando tus deseos, buscando tener vivencias acordes con tus “rarezas” que ya no son tal, ahora eres lo que eres… un ser libre, dispuesto a seguir soñando y reconociéndote. Alma sumisa, no temas en salir a la luz y aprender, no temas a nadie más que a ti mismo porque sólo tú eres tu propio verdugo.