La sumisa insumisa

insumisaAyer realmente fue un día un tanto raro (como bien decía mi especial amiga del otro lado del charco y mentora siempre de “Papa Marques de Sade”), relajado de trabajo pero increíblemente cargado de emociones.

Un post algo especial para todos mis amigos de facebook se convirtió en un descubrir a “personas” realmente increíbles detrás de imágenes que solamente son cortafuegos a lo que realmente son, aquellas a las que yo llamo “seres que brillan con luz propia”.

Me hizo descubrir nuevamente que cuando te quitas el Señor, el Amo, el Dom, se convierten en personas encantadoras que te entregan pedacitos de su vida, que te preguntan, que te piden consejo, que valoran poderse ver reflajad@s en mis escritos de cada día.

Bien y vaciado ya por hoy ese cajoncito de sentimientos encerrados, vamos por el post de hoy.

Ayer recibí un correo de una chica que compro el libro “Aprendiendo a ser sumisa” el miércoles dándome las gracias y felicitandome por él, me dijo que le había encantado, que lo había terminado y estaba en la segunda lectura, jejeje Genial!!. Me hablo del capitulo de “Como aceptar una orden”, un capitulo ciertamente corto pero lleno de fuerza por lo que supone, me agradeció muy concretamente la información que en esas frases daba porque finalmente había sabido encontrar la salida a poder disfrutar plenamente de una sesión con su Amo por aquellos simples consejos. Y por ello hoy quiero hablar sobre ese punto “La sumisa insumisa”.

Como sabréis es el titulo de un libro que quizás nada tenga que ver con lo que hoy estamos hablando pero… bajo su absoluto concepto yo diría que si.

En esas frases vengo a decir que las normas entendibles de como obedecer una orden que nos da nuestro Amo pueden ser variables en función a lo que esperáis vosotras como sumisas, os pongo un pedacito y veréis a lo que me refiero.

 “Fíjate en la gran diferencia existente entre acatar una orden o no obedecerla. Yo te digo: ¡mírame! Si lo haces no tengo opción a nada, simplemente me has obedecido y en eso queda todo. Si por el contrario no me miras, igual agarro tus pezones y los presiono con fuerza hasta conseguir la respuesta que yo como tu Amo quiero, tu obediencia. Este hecho me enoja, me da una fuerza increíble y quizás a ti placer, tú marcas tu límite, porque cuando no soportes más el dolor, levantarás tus ojos y me mirarás. Has aceptado, has obedecido y has obtenido el placer que buscabas con tu dolor, a mí me has dado el placer que me produce aplicarte ese dolor y haberte dado lo que sin palabras has pedido. Estoy seguro de que si no quieres castigo me mirarás a la primera.”

El concepto de sumisa que realmente muchas tenéis es meramente de sumisión absoluta, simplemente acatando sin más, eso hace que en muchos casos, aquellas sumisas que realmente quieren rebeldía en su sumisión no disfruten de una sesión si no tienen vías de poder controlar ellas mismas las subidas y bajadas de como yo llamo “polvorilla y sumisa” por ello, esta amiga me felicitaba porque con esas simples frases había finalmente encontrado la solución a que tanto su Amo como ella, pudieran disfrutar plenamente del juego BDSM.

Muchas veces no vemos esas pequeñas soluciones a nuestra falta de disfrute, aquellos pequeños consejos que pueden hacer que realmente toda la concepción de visión de un rol o sentimiento pueda variar completamente. Quizás muchas penséis, vaaa pues es una tontería yo eso siempre lo hago, quizás si, no todo el mundo tiene la misma visión, quizás cosas que tu no veas otras personas si vean, nadie tiene la sabiduría absoluta.

Feliz dia a tod@s

Dhanko

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2 pensamientos en “La sumisa insumisa

  1. Señor, de verdad que tras estos años, aprendiendo de una manera, continuando de otra, tropezando y levantandome no sé si soy sumisa insumisa o no.
    Sólo necesito la mirada de mi DUEÑO para ser feliz o bajar la mía.
    No sé decir las cosas en las que discrepo con calma y sosiego (tarea pendiente), pero sigo siendo SUYA, triste, enojada, alegre, cansada.
    Tengo un caracter y temperamento fuerte, pero es Él la única persona que me puede de largo.
    Mi entrada y aprendizaje en este mundo fue duro, pero quien fue mi maestro me preparó para que
    en un futuro no pudieran engañarme o abusar.
    Hoy en día, desarrollo mis dos roles sin problemas, sigo aprendiendo de todos cuanto me parecen sensatos, sumisos, Amos….y continúo haciendome mil preguntas
    Una de ellas es si sentir al lado de mi DUEÑO como exclava puede llevar a serlo. Unas veces creo que quizás y otras me digo “estas loca, con la mala leche que tienes, ni de canto”.
    Soy muy compleja, puede que demasiados sentimientos encontrados.

    Y como puede ver, siempre me sigo buscando.

  2. Gracias Señor Dhanko. Después de muchos años sintiéndome una incomprendida y con dificultad para catalogarme como sumisa canónica, he encontrado una explicación. Me he sentido identificada. “Polvorilla y sumisa”. Su explicación, especialmente desde los ojos de un Dominante, ha sido tan gráfica y tan gratificante que me vuelve a reconciliar con las palabras “Dueño, Amo, sumisa, esclava…”. En cualquier caso, Cómplice.

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